Ejercicio para el control de la diabetes

En caso de que no haya escuchado: el ejercicio es realmente bueno para las personas con diabetes tipo 2. Ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre, aumenta los niveles de energía, mejora la salud del corazón y promueve el bienestar emocional. Salvo otras complicaciones médicas, la mayoría de las personas con diabetes pueden y deben hacer ejercicio para controlar la diabetes y para una mejor salud y bienestar general, tal como se indica en el programa https://revertirladiabetes.bonocb.com/.

¿Cómo disminuye el ejercicio el azúcar en la sangre?

El ejercicio reduce el azúcar en la sangre de dos maneras:

  • Primero, el ejercicio aumenta la sensibilidad a la insulina. Esto significa que sus células pueden usar mejor la insulina disponible para absorber el azúcar del torrente sanguíneo y usarla como energía para su cuerpo.
  • Segundo, el ejercicio estimula otro mecanismo que permite que sus músculos absorban y consuman azúcar para obtener energía, incluso sin insulina.

No solo hace bajar los niveles de azúcar en la sangre a corto plazo, sino que también contribuye a reducir los niveles de A1C con el tiempo.

¿Qué tan importante es el ejercicio?

Llevar un estilo de vida sedentario (o inactivo) es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2, y la alta incidencia de obesidad y sobrepeso entre las personas con tipo 2 también está altamente correlacionada con la inactividad. Iniciar un programa de entrenamiento puede disminuir la masa corporal y, en consecuencia, disminuir la resistencia a la insulina de la diabetes tipo 2; Los estudios han demostrado que las personas con diabetes tipo 2 que hacen ejercicio regularmente tienen mejores perfiles de A1c que aquellos que no lo hacen. Junto con la terapia de nutrición médica, el ejercicio es una de las primeras líneas de defensa en el control de la diabetes tipo 2.

Además, el ejercicio es una herramienta clave para prevenir una de las principales complicaciones de la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiovascular. Los estudios han demostrado que la actividad regular disminuye los niveles de triglicéridos y la presión arterial.

¿Cuánto ejercicio necesita?

La American Diabetes Association (ADA) recomienda la siguiente actividad física para adultos con diabetes tipo 2 para los beneficios de azúcar en sangre y en general salud:

  • Al menos dos horas y media de actividad física de intensidad moderada a vigorosa por semana (es decir, caminar a paso ligero, aeróbicos en el agua, nadar o correr).
  • Dos a tres sesiones de ejercicios de resistencia por semana. El ejercicio de resistencia es una actividad física que fortalece la fuerza muscular, como levantar pesas de cinco libras o hacer flexiones.
  • No más de dos días seguidos sin actividad física.
  • Romper el tiempo sentado cada 30 minutos durante el día.
  • Incorpore ejercicios de flexibilidad, como estiramiento o yoga en su rutina semanal.

Barra lateral de seguridad

Solicite una cita para ver a su médico antes de comenzar un programa de ejercicios. Si tiene ciertas complicaciones diabéticas, como daño a los nervios, enfermedad ocular y enfermedad renal, su médico puede recomendarle formas muy específicas de hacer ejercicio.

Debido a que el ejercicio generalmente tiene un efecto hipoglucemiante, si está tomando insulina o ciertos medicamentos llamados sulfonilureas y glinidas, debe prestar especial atención a sus niveles de glucosa en sangre antes, durante y después del ejercicio. Hable con su médico acerca de tomar ciertas medidas para prevenir emergencias de azúcar en la sangre. Si no está tomando estos medicamentos, no necesita preocuparse de que su nivel de azúcar en la sangre baje demasiado debido al ejercicio, pero aún así puede analizar su nivel de azúcar en sangre para saber cómo el ejercicio afecta su cuerpo a lo largo del tiempo.

Obtuve la aprobación para comenzar un programa de ejercicios, sigue estos consejos para mantenerte seguro mientras haces ejercicio:

  • Lleva un registro. Use un registro de ejercicios para seguir sus actividades de ejercicio y sus niveles de azúcar en la sangre antes y después del ejercicio.
  • Manténgase hidratado. Beber agua antes, durante y después del ejercicio es importante para reducir el riesgo de deshidratación asociada con azúcares en la sangre erráticos y golpe de calor.
  • Calentamiento y enfriamiento. La ADA recomienda un calentamiento de 5 a 10 minutos de actividad aeróbica (caminar, andar en bicicleta, etc.) a un nivel de baja intensidad y un suave estiramiento durante 5 a 10 minutos adicionales. El enfriamiento también debe durar de 5 a 10 minutos hasta que la frecuencia cardíaca vuelva a los niveles previos al ejercicio.
  • Vístase apropiadamente. Use zapatos y calcetines que le queden bien y ropa transpirable y apropiada para el clima para evitar problemas en los pies y el golpe de calor. Considere una visita a su podiatra antes de comenzar un programa de ejercicios.
  • Respire normalmente. Cuando entrenes fuerzas, no contengas la respiración, ya que puede afectar tu presión sanguínea y hacer que te sientas mareado. Consulte a su médico para obtener autorización médica antes de comenzar la resistencia o el entrenamiento de fuerza.
  • Comience despacio. Si es nuevo para hacer ejercicio o si ha estado inactivo durante mucho tiempo, comience con calma, aumentando el tempo, la distancia y el tiempo a medida que aumenta gradualmente su resistencia con el tiempo.
  • Guarda tu aliento. Una leve falta de aliento es normal durante el entrenamiento de cardio, pero trabajar para recuperar el aliento no lo es. Deberías poder mantener una conversación mientras haces ejercicio.
  • Llevar un teléfono. Si hace ejercicio al aire libre, siempre acceda al servicio médico de emergencia a través de un teléfono celular u otro medio de comunicación.